El futuro de los sitios web y las aplicaciones móviles

El futuro de los sitios web y las aplicaciones móviles

Desde el año 1996 (¡hace ya un poco más de veinte años!) estoy trabajando en proyectos relacionados con internet. Durante todo este tiempo han sido enormes los cambios que he visto. Por ejemplo, recuerdo conectarme a internet con un modem a una velocidad de 9’6 Kbps (kilobits por segundo), y en cambio ahora lo podemos hacer a una velocidad mil veces mayor (utilizamos Mbps, megabits por segundo). Los navegadores no ofrecían sonido, y mucho menos vídeo. El buscador Google Search se creó en el año 1997.

Estamos comenzando un nuevo año, una fecha muy dada a plantearnos qué nos ofrecerán los próximos doce meses. Estoy seguro de que veremos grandes cambios en el desarrollo de aplicaciones web.

¿Estan las apps en declive?

Veamos unos datos del informe sobre el uso de aplicaciones móviles durante el año 2015 de Flurry Analytics:

  • Crecimiento en el uso de apps (sesiones): 58 %
  • Crecimiento en el tiempo de uso de apps: 117 %

Veamos los datos del informe sobre el uso de aplicaciones móviles durante el año 2016 de Flurry Analytics:

  • Crecimiento en el uso de apps (sesiones): 11 %
  • Crecimiento en el tiempo de uso de apps: 69 %

El uso de aplicaciones móviles sigue creciendo, pero los analistas apuntan hacia una ralentización en general y un mayor uso de aplicaciones de mensajería y redes sociales en detrimento de los demás tipos de aplicaciones. Los datos también indican que se usan pocas aplicaciones pero se es fiel a ellas.

Desde el punto de vista de los desarrolladores, sean particulares o empresas, siempre han existido quejas hacia las limitaciones comerciales de las aplicaciones móviles, especialmente dirigidas a Apple:

  • Apple sólo permite instalar en sus teléfonos y tabletas las aplicaciones que Apple aprueba. Google es permisivo en este aspecto.
  • El tiempo que tarda Google en aprobar una aplicación suele ser menor a 24 horas. Apple suele tardar cuatro días. Si se descubre un fallo en una aplicación, aunque se corrija inmediatamente, se demorará cuatro días hasta llegar a los usuarios.
  • Para que una aplicación sea aprobada debe seguir unas reglas que suelen inclinarse más hacia los intereses de Apple que de los desarrolladores. Fue famoso el enfrentamiento entre Apple y Spotify el año pasado.
  • Apple no permite cobros al margen de su tienda de aplicaciones. Es decir, todos los cobros deben ir a través de Apple Store y Apple se queda con el 30%. Es cierto que es su tienda y puede poner las normas que desee, pero también es cierto que para muchos negocios renunciar el 30% de sus ingresos es enormemente gravoso o directamente inviable.
  • Cuando compras una app la compras para siempre y para las próximas actualizaciones. Esto es negativo para muchas empresas porque no les permite cobrar por el trabajo de desarrollar actualizaciones. Existe una solución: publicar una nueva aplicación en las tiendas, pero esto implica abandonar la aplicación anterior y empezar de nuevo, porque se empieza con el contador de descargas a cero y sin las valoraciones de los usuarios.
  • Las tiendas no permiten periodos de prueba gratuitos. Los usuarios son reacios a pagar una aplicación para descubrir si realmente les interesa. Google Play permite cancelar la compra (y devuelve el dinero) si no han pasado más de dos horas desde la compra, un tiempo claramente insuficiente para probar muchas aplicaciones. Apple Store no impone esta limitación de tiempo, pero los desarrolladores se quejan de que muchos usuarios solicitan la devolución de compras, Apple se la concede, pero siguen utilizando lo que han comprado, porque Apple no desvela a los desarrolladores la identidad de los usuarios a los que se les ha concedido una devolución.
  • Apple presiona a los desarrolladores a actualizar sus aplicaciones en Apple Store a la última versión de iOS. Esto hace que usuarios de iPhone y iPad que ya no se pueden actualizar a las versiones más recientes de iOS dejen de poder instalar aplicaciones nuevas o sus nuevas versiones.

A pesar de estas pegas hay que decir que las aplicaciones móviles tiene ventajas, son útiles y están indicadas en muchos casos. Hay muchas empresas cuyo modelo de negocio no se ve resentido por las condiciones que imponen las tiendas, de hecho existen millones de apps, pero también existen otras empresas que ante estas condiciones han preferido desarrollar una aplicación web en vez de una aplicación móvil, aunque no siempre es posible porque las aplicaciones móviles permiten una agilidad y prestaciones (principalmente acceso al hardware) que no están al alcance de las aplicaciones web. Sin embargo esto podría cambiar, y de hecho es algo a lo que deberemos prestar atención durante el año 2017.

Progressive Web Apps

Sin entrar en muchos detalles técnicos se podrían definir las “Progressive Web Apps” como una forma de desarrollar aplicaciones web (residen en un sitio web y se utilizan con un navegador web) utilizando tecnologías que les permiten ofrecer funciones propias de las aplicaciones móviles que solemos instalar en nuestros teléfonos y tabletas. Estas son las características de este tipo de aplicaciones web:

  • Encontrable: al contrario que las apps, pueden indexarse por los buscadores y encontrarse fácilmente por los usuarios. Además incluyen un fichero informativo que las identifica como aplicación y permite reconocerlas como tales, no sólo como un sitio web.
  • Diseño adaptable: su presentación en el navegador se adapta a la orientación y dimensiones de la pantalla.
  • Funcionan desconectadas: a pesar de tratarse de un sitio web, están diseñadas para funcionar sin conexión a internet. Pueden haber guardado información localmente para presentarla después o guardar información del usuario localmente y sincronizarla con un servidor cuando haya acceso a internet.
  • Seguras: utilizan obligatoriamente el protocolo HTTPS para que las comunicaciones estén cifradas y así proteger la información transmitida.
  • Instalables: se puede incluir en la pantalla de inicio de un dispositivo una aplicación ‘Progressive Web App’ igualmente a como se añaden las aplicaciones móviles.
  • Progresivas (de ahí su nombre): la aplicación web debe funcionar en todos los dispositivos, de igual forma a como lo haría un sitio web normal, y debe aprovechar progresivamente las características que le ofrezca el navegador en el que se utilice.

Para que todo lo anteriormente dicho sea posible y que a pesar de tratarse de una aplicación web se comporte como una aplicación móvil se utiliza una tecnología llamada “Service worker”. Una aplicación móvil puede realizar tareas aunque nosotros no estemos utilizándola. Por ejemplo, podemos tener el móvil en un bolso o en un bolsillo y nos llega un mensaje de WhatsApp. Esto es posible porque esa aplicación sigue en funcionamiento aunque no la estemos utilizando. Un sitio web al que accedemos con un navegador responde a nuestras peticiones, reacciona a las acciones que realicemos con un ratón o con un dedo sobre la pantalla. Si no utilizamos un sitio web el navegador quedará a la espera. Por tanto, para que un sitio web puede enviarnos notificaciones o recoger información actualizada sin nuestra intervención, y así funcionar como una aplicación móvil, debe ser capaz de realizar tareas por sí sólo, y ahí es donde entra en juego el llamado “Service worker”.

“Service worker” es una característica que debe tener un navegador web para permitir la ejecución de tareas en segundo plano. De esta forma una aplicación web de tipo “Progressive Web App” puede, por ejemplo, delegar la recepción de notificaciones en una tarea que estará funcionando aunque la aplicación web no esté siendo utilizada por el usuario. Cuando llegue una notificación el navegador le avisará al usuario.

No todos los navegadores han adoptado el uso de la tecnología “Service worker”. Los que lo han hecho van añadiendo más características de esta tecnología progresivamente. Firefox, Chrome y Opera disponen de “Service worker”. Microsoft lo está desarrollando actualmente para su navegador Edge. Safari, el navegador de Apple, no soporta “Service worker” y no ha notificado planes para hacerlo en un futuro.

Las ventajas que aporta la tecnología “Progressive Web Apps” son enormes. La experiencia para los usuarios es similar a las aplicaciones móviles, funcionan sin conexión a internet, permiten notificaciones o realizar tareas en segundo plano, pudiendo realizar funciones mientras están desatendidas. Para las empresas también es una ventaja utilizar la misma tecnología para cualquier dispositivo, móvil o no. No tienen que realizar desarrollos específicos para una plataforma móvil concreta porque todo funciona sobre un navegador. Además pueden publicar sus aplicaciones “Progresive Web App” donde quieran y actualizarlas en cualquier momento, sin depender de las tiendas de aplicaciones. El año 2017 se pone interesante para el desarrollo de aplicaciones web.


Rubén Razquin

Dedicado al análisis y desarrollo de software en entornos web (20 años de experiencia). Desarrollo de aplicaciones para dispositivos móviles.

Siempre descubriendo y buscando nuevas ideas.

“El talento da en la diana que nadie más puede dar. El ingenio da en la diana que nadie más puede ver.”


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Current ye@r *

No hay comentarios