5 lecciones que los pingüinos nos enseñan sobre colaboración

Valenttin, nuestra mascota nos habla de cómo para los pingüinos colaborar es vital y nos regala 5 lecciones para aplicar en vuestras propias empresas u organizaciones.

Valenttin

¿Por qué caemos tan bien los pingüinos? Os gusta mucho nuestro frac a lo James Bond aunque sea un poco ridículo, admiráis la velocidad que alcanzamos dentro del agua y os hace gracia nuestros andares torpones caminando en el hielo. Pero lo que os parece más fascinante, y a muchos científicos les vuelve locos, es entender cómo hemos llegado a ser lo que somos y de qué manera la mecánica evolutiva nos ha hecho los animales más adaptables a las condiciones extremas de la Antártida.

En un post anterior "Los pingüinos nos dan una lección magistral de adaptación y aprendizaje" os explicaba con orgullo cómo los pingüinos nos hemos visto obligados a renunciar a volar para poder nadar y bucear como peces, con el fin de adaptarnos a entornos extremadamente hostiles. Una lección de cómo reaccionar al cambio desarrollando una ventaja competitiva.

Hoy os quiero seguir hablando de nuestra predisposición a la colaboración (aquí os dejo el enlace de post previo "Las 'personas pingüino' sacan lo mejor de sí mismas cuando trabajan en grupo"). Ya sé que la idea de la colaboración está de moda, es casi un mantra: "Si no colaboras en tu empresa estás muerto" dicen los expertos. Se oye a menudo hablar de la era de la colaboración, de la economía y del consumo colaborativos. Quiero ahondar en cómo y por qué para nosotros colaborar es vital y qué podéis aprender de esta lección y aplicar en vuestras empresas y organizaciones.

1. Nuestro objetivo no es alcanzable en solitario

Los pingüinos con la llegada de los fríos tienen una misión importante y como somos un animal al revés de los demás, emigramos al sur donde las temperaturas extremas llegan hasta -50ºC. Así alcanzamos territorios donde nos podemos reproducir fuera del alcance de los depredadores. Es una dura travesía de cientos de kilómetros. ¿Cómo conseguimos tal proeza? Caminamos en masa y avanzando juntos para protegernos del frío. Aquí os dejo un enlace con un vídeo muy chulo donde está explicado visualmente.

Lo fundamental es que todos sepamos hacia dónde nos dirigimos y tener la seguridad de llegar juntos

El grupo es mucho más que la suma de las partes y para ello la colaboración se hace absolutamente vital en las empresas. Os animo a incentivar la participación, la confianza mutua y los éxitos del grupo, aun cuando esto supongo sacrificar parte del ego personal. Se trataría de mirar más allá de uno mismo en beneficio del bien común. Una fuerte sensación de comunidad y la confianza que te da contar con los demás de modo auténtico, son las claves de la colaboración.

2. Nos organizamos en entornos muy colaborativos

Los pingüinos no ponemos más de 3 huevos al año y oh desgracia, de estos con mucha suerte sólo sobrevive uno. Imaginaos que nuestro reto más crucial es proteger e incubar los huevos durante 25 y 45 días sufriendo temperaturas muy extremas de hasta -40ºC. ¿Cómo lo conseguimos? Somos muy colaborativos, tanto machos como hembras colaboramos en el cuidado de los huevos y los mantenemos calentitos a una temperatura de 39 ºC hasta que maduran. Y una vez que nuestras crías nacen, la crianza es una especie de custodia compartida. Y aún hay más: si ambos padre y madres nos ausentamos para conseguir alimentos, nos organizamos de modo que algunos adultos del grupo permanecen cerca y cuidan del conjunto de las crías formando una verdadera guardería infantil.

Necesitamos cambiar los modelos mentales que nos atan a posiciones individualistas

Te aconsejo que en tu empresa afiances los lazos de equipo, que entiendas que tu lugar no viene dado por la jerarquía o el poder sino por el valor que aportas. Te animo a poner en marcha en tu empresa un aprendizaje de la colaboración porque es sembrar para el futuro. Debes también combatir la impaciencia y el cortoplacismo, hay que dar tiempo para cultivar la confianza necesaria.

3. Resolvemos los problemas con la colaboración y… matemáticas

Calentarnos y no morirnos de frío a tan bajas temperaturas y con vientos de hasta 200 kilómetros/h durante varios meses del largo invierno es nuestro mayor problema. Estamos muy preparados, con un abrigo natural de plumas de la más alta tecnología, pero no es suficiente. Para soportar las bajas temperaturas de nuestro hábitat los pingüinos nos ayudamos mutuamente caminando y moviéndonos en masa. No lo hacemos al azar, en desorden o improvisando sino que aplicamos técnicas y modelos matemáticos. Si lo te lo crees míralo aquí en este vídeo. Ya sé que no avanzamos muy rápido pero lo conseguimos: mantener la temperatura.

No olvides que lo importante es avanzar seguros, confiados y otorgando el tiempo adecuado

Adecuar la organización de tu empresa a la necesidad de realizar el trabajo de manera colectiva puede hacer que te lleve a abandonar estructuras jerárquicas. Una organización colaborativa no significa que no tenga una estructura de funcionamiento clara sino que es más horizontal, plana y enfocada en equipos. Es lo que llaman trabajo distribuido frente a sistemas más jerárquicos. Y qué mayor confianza que cuando uno decae por la razón que sea otros tomen el relevo. Además no olvides que puedes apóyarte en tecnologías inteligentes y digitales que te ayuden a la colaboración.

4. Somos muy igualitarios… pero tenemos también nuestros líderes

Ya sabéis que los pingüinos somos muy igualitarios y que por eso somos los embajadores de la conciliación laboral. Es verdad que el modelo jerárquico al uso no nos sirve, no existe un macho-alfa jefe de la tribu y entre machos y hembras pingüinos no existe jerarquía. Se nos tilda de muy gregarios (umm, no me gusta mucho esta palabra) pero lo que no sabéis es que en el grupo existen algunos individuos pingüinos más dominantes que otros. Y toman iniciativas para hacer que en determinadas acciones como incitar a lanzarse al agua, tengan seguidores. Otros pingüinos también lo intentan pero ninguno le sigue. Los hay con madera de líder.

Las organizaciones muy jerárquicas con organigramas verticales son menos propicias a la colaboración

La colaboración es más fácil de incentivar en organizaciones no basadas en el poder y la autoridad de la jerarquía formal, sino en relaciones de participación donde el liderazgo pueda ser flexible. En cambio, las estructuras abiertas capaces de auto-organizarse en función de la tarea a realizar, otorgan más libertad para iniciativas particulares que vayan aparejadas al bien común. ¿Y cómo conocer nuestro potencial si no tenemos oportunidad de ponerlo en práctica? ¿No es una oportunidad poder evolucionar, tomar la iniciativa, aprender a liderar y responsabilizarnos en algunas áreas o proyectos en la empresa? Esto puede ser el catalizador para que descubras nuevas facetas desconocidas.

5. Vivimos interconectados y nos comunicamos de modo muy sofisticado

Los pingüinos somos las aves más sociales y comunicadoras del reino animal. Estamos todo el tiempo lanzando mensajes sin parar y con una gran variedad asombrosa de sonidos diferentes. ¿Y por qué lo hacemos? Como vivimos en grupos muy numerosos, somos muy parecidos y apenas si nos diferenciamos unos de otros, dependemos de la comunicación para encontrar y reconocer entre la multitud la voz nuestra pareja y de nuestras criaturas. Y sabemos también que los más hábiles comunicadores de entre nosotros logran los mejores lugares para anidar y reproducirse.

El mantra que todos repiten: "Hablar, escuchar, entenderse"

Para que la colaboración funcione, la comunicación es vital y debe ser continua y espontánea. Una comunicación eficaz permitirá encontrar a los colaboradores idóneos  e identificar puntos afines.

Otorga a la comunicación la importancia que tiene y te animo a:

  • Apoyar y motivar a tus compañeros o empleados. Establece sistemas en los que puedas estar en contacto permanente con tus colaboradores y recibir sus aportaciones.
  • Incentivar la motivación reconociendo y gratificando los éxitos. Planifica también encuentros informales para fortalecer la cohesión del grupo, de modo que cada persona se sienta parte de la empresa.
  • Compartir tiempo, espacio, ideas y experiencias y comprobarás cómo los beneficios son importantes. No olvides también expresar tu personalidad de manera que todos se sientan cómodos.
  • Comunicar también las divergencias y los puntos de desacuerdo. Recuerda que la comunicación es el inicio de cualquier consenso.

Y otra lección de regalo

No olvides crear un ambiente de trabajo donde también tenga cabida el humor y la alegría que son propiciadores de la colaboración. Por algo somos el animal surrealista-humorístico por excelencia.

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Si la evolución de la especie ha favorecido a los pingüinos que colaboran y a nuestro sistema de organización colaborativo ¿estás de acuerdo en que debemos favorecer la colaboración para crear un futuro más prometedor?

¿Piensas que el ser humano es más colaborativo y menos egoísta de lo que la teoría económica y otras filosofías nos ha hecho creer?

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